Empezamos como nunca pero acabamos como siempre.
Tu tenías otros planes y yo no entraba en ellos.
Ahora sonríes a otra que se parece a mi aunque dudo que te sonría y te haga rabiar como yo.
Me jure no volver a llorar por nadie pero hoy todo me puede. Y he reventado. Estoy escupiendo palabras sin saber muy bien porque te estoy escribiendo cuando hace semanas que no te siento.
Has decidido ir a lo fácil, y me has dejado en un puto océano, sola y sin fuerzas para nadar.
Pero no te preocupes, no me voy a ahogar, porque estoy acostumbrada a la soledad de los océanos, al abandono y a las malas caras.
Me he vuelto inmune a todo tipo de putadas, a todo tipo de mentiras.
Tengo una resistencia que muchos querrían tener pero que es despreciable.
Porque no existe nada peor que no sentir ni si quiera el dolor, porque ya te has acostumbrado.