jueves, 26 de diciembre de 2013

Orgullo.

Esa balanza tan desequilibrada entre el miedo a cagarla, y el miedo a perderte. Esa relación jodida por terceros, pero sin haber terceras personas. Sólo orgullos.
La sensación de acertar, unida a la decepción de que ese acierto llega un poco tardío.
Tenerte. Querer cuidar tu relación como ninguna, y joderle y joderte como hacen todas.
Todo se jode por los problemas, conflictos y demás putas mierdas que nadie quiere pero a todos inspira. Y lo jodido no es tener el problema, ni tampoco no encontrar la solución.
Lo que es realmente jodido es no saber cual es el problema. Que coño ha cambiado en tu vida, ese que hace dos días te hacia reír y sentirte superior a todas esas que te odian, y ahora no te perdona ni el más mínimo kilo de autoestima. Ese momento en el que dejas de echar culpas y pasas a plantearte el simple hecho de culparte a ti misma.


martes, 26 de noviembre de 2013

Gritos en silencio.

Cada día que pasa noto como todo lo que quería, todo lo que hace mi día a día más fácil se acaba yendo.
Me da por pensar que no las merezco o simplemente habrá alguien que saque más partido a esas dosis de felicidad que yo.
No sé, puede que no sea la más cariñosa, ni la que más demuestra, ni la más feliz. Puede que la explicación de mis silencios y mi mirada perdida sea el miedo a contaminar otras vidas, otras corazones.
Soy tan complicada, tan inconformista que no me entiendo ni yo.
Es normal que él no me entienda, me lo repito constantemente. Se merece alguien que le haga feliz, aunque dudo que alguien se matara por verle sonreír como yo.
Dudo que alguien quiera tardes de perderse por no sé donde como lo quiero yo.
Dudo que alguien entienda sus palabras como las entiendo yo.
Dudo que alguien se imagine una rutina a su lado.

Ojalá algún día sé de cuenta de que mis silencios no dejan de gritar que venga.

viernes, 25 de octubre de 2013

Como una bala.

Nunca pensé que diría esto pero. Te necesito. Nunca te lo he demostrado. Nunca te lo he dicho.
Tampoco creo que cambiaran las cosas.
Soy esa con la que dudo que alguien quiera estar, difícil de entender con más defectos que virtudes.
Conmigo es fácil lo de "las hay mejores".
Ahora que no estas me doy cuenta de que te quiero y de que daría lo que fuera por tenerte conmigo.

sábado, 28 de septiembre de 2013

La paz interna que sólo me devuelve la lluvia.

Gris. Frío. Lluvia. La combinación perfecta para un sábado con complejo de domingo.
El cielo ha reventado, a la vez que yo.
A veces parece que todas esas gotas caen por algo e incluso me entienden porque se me clavan como puñales y me traen nostalgia y muchos recuerdos.
Recuerdos y soledad, una soledad que valoro pero a la vez me ahoga demasiado.
Sería más fácil compartirla, sí, alguien que quiera pasar conmigo los fines de semana en una cafetería hablando de todo y de nada, que me mirara a los ojos y entendiera lo que me quema dentro o simplemente que se viniera a mi cama a compartir cigarros, música y besos.
A ver conmigo como el mundo se inunda ahí fuera y yo me siento protegida entre sus brazos.

Esto es un 'ojalá' más. Con nombre, apellido y sus ojos tristes.

Nada más, decir que la paz interna que me da la lluvia no me la da nada más.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Asfixia.

Es bonito ver llover. Lleva toda la tarde haciéndolo.
El agua trae recuerdos mezclados con una gran cantidad de nostalgia. Si lo acompañas con música y pensamientos del presente puede incluso a asfixiar.
Me he refugiado toda la tarde en mi habitación, intentando buscarle explicación a muchas cosas que llevan tiempo rondando mi cabeza. 
Por ejemplo, por qué no estabas compartiendo la tarde de tormenta conmigo o por qué nos dio por complicarlo todo, por jodernos y acabar consumiéndonos.
No sé, supongo o quiero suponer que todas esas preguntas las ha dado el tiempo, las circunstancias y la jodida tarde que he pasado.
Estas cuatro pareces que a veces me salvan y otras parece que se me van a venir encima.
 

sábado, 31 de agosto de 2013

Rutina. Invierno. Diciembre.

Ya incluso las tardes de sábado ahogan. Incluso haciendo calor, gente en las piscinas y niños jugando en el parque aquí llueve y hace frío.
Suena típico pero no sé, es así.
Antes los domingos estaban repletos de nostalgia, de canciones y de recuerdos. Y ahora igual.
Supongo que a algunos les pesa menos porque tienen con quien pasarlos, igual que el invierno, que dicen que es para tristes, yo no lo creo.
De hecho pienso que el invierno esta hecho para aquellos que valoramos, el calor de unas manos, o compartir café con alguien y un absurdo tema de conversación.
En invierno tiene todo una magia distinta que pocos saben ver. Invierno. Diciembre.
Siempre llega a mi cabeza y tras ese mes, sentimientos, recuerdos, olores, canciones, emociones e ilusiones. Mil cosas que son imposibles de explicar y de entender.
Bah, supongo que hablar de frío, invierno y Diciembre cuando estamos a las puertas de empezar Septiembre y otra vez la rutina es bastante típico.
Necesito rutina. Sí. Pero también que aparezca alguien y que esa rutina deje de ser tan rutina, que cambie los días. Pido demasiado lo sé.
A todos nos encantaría tener una rutina especial.
Quién sabe igual llega.

martes, 13 de agosto de 2013

Sería bonito ¿eh?

Ojalá las historias de amor empezaran por el final ¿verdad? Cuando todo está jodido, sólo quedan recuerdos y sigue retumbando vuestra canción en la cabeza.
Y seguir avanzando atrás en el tiempo ver como la relación mejora día a día, la magia, la perfecta conexión entre sus ojos y los tuyos, no dejas escapar ni una sola sonrisa y entiendes cada silencio después de cada beso.
Con el paso de los días ir necesitando hablar a todas horas con el, ir descubriendo poco a poco que le hace feliz, sus inseguridades, sus inquietudes, dormir tarde por sus "quédate un ratito más" y sonreír cada vez que te llega un mensaje suyo.

Sería bonito ¿eh? Empezar jodidos y acabar con una sonrisa en la boca.

lunes, 29 de julio de 2013

Sin sentido.

Necesitarte y odiarte. Es algo complicado esto.
Hay días en los que me muero por verte y otros en los que cuanto menos sepa de ti mejor. Supongo que eres tu que descolocas todo lo que tocas. Como a mí.
Te encanta eso, descolocarme, tenerme ahí para ti. No lo entiendo. No hay sentido.
Cada vez que escribo todo tiene menos sentido. Vuelvo a escribir y tiene menos sentido aun.
Ya hace bastante que nada en mi vida tiene sentido, salgo de fiesta a reírme y a pasarlo bien y acabo llorando en una acera con cualquier amiga, pensando en lo jodido que esta todo y contando lo que echo de menos el pasado.
Esta claro que algo hice mal para que ahora este todo así, quizás tendría que haberte echado de mi vida antes o quizás tendría que haber cogido un tren contigo a salvar lo nuestro.
¿Lo nuestro? ¿Que nuestro? Suena bonito, eh, "nosotros", de vez en cuando lo digo en alto y suena tan irónico que hasta me río.
Joder, como nos dejamos, nos dejamos así, sin más. Nos dejamos rotos y echos mierda, no sé por qué, pero tampoco quiero saberlo.
Me apetece verte, sentarnos en un banco, con un cigarro y que me dejes hablar. Contarte todo así, sin sentido.
Quién sabe, igual, mientras me escucharas hablar, con mis ironías y mis sarcasmos acabarías entendiendo que me matas pero me haces fuerte. No sé.

lunes, 15 de julio de 2013

Querernos en camas separadas.

Justo cuando parecía que todo se iba por la borda, cuando mis ganas se estaban ahogando en cada copa que me bebía los sábados, justo en ese crítico momento llegaste tu para salvarme. Después de mil putadas, de mil ilusiones y esperanzas rotas vienes y me salvas. 
Esa grabación de voz a mitad de la noche, con tu voz medio rota y diciendo lo que necesitaba oír desde hace tiempo. No necesitaba ni nuestra canción ni tu olor, con tener tus palabras cerca me sobraba. Era como si pudiera notarte cerca refugiandome de todo eso que me da miedo, de todas mis inquietudes. Llegaste como un bote salvavidas en medio del mar. 

Ahora se que puedo quererte como dices tu "estando en camas separadas" aunque mataría por sentir tus dedos por mi ombligo, tus labios por mi cuello o tus brazos salvandone de cualquiera de mis precipicios 

viernes, 28 de junio de 2013

Querida abuela.

Querida abuela, aunque se que no leerás esto te escribo para darte las gracias. Las gracias por estos casi 17 años que he compartido contigo, por abrirme las puertas de tu casa siempre, por todas esas mañanas de verano cuando te pisaba el sofá y te enfadabas.
Ahora que la enfermedad te esta consumiendo quiero que sepas que a parte de mi abuela ha sido la mejor consejera del mundo, te agradezco cada palabra de ánimo, de ayuda incluso agradezco tus broncas. Quiero que sepas que aunque te vayas no olvidaré nuestras tardes de compras, las meriendas en tu casa, ni tus abrazos, ni cuando te pintabas los labios me dabas un beso y me dejabas toda la marca, ni, por supuesto, las paellas de los domingos.

Ni por todo el oro del mundo te hubiese cambiado, y que ahora por mucho que todos me dicen que asuma que pronto te vas no me hago a la idea de que haya un día que entre a tu casa y no estés ahí esperándome para decirme "lo poco que comes y lo alta que estas", se que te he fallado en muchas ocasiones y que como nieta no he sido la mejor solo espero que cuando de vayas de este mundo, a otro mejor espero, que me veas creciendo, como me formo como persona tal y como tu me enseñaste.

Gracias por todo, abuela. Te quiere tu nieta Ana.

martes, 25 de junio de 2013

(..Guarda todas nuestras ganas.)

Duele despertarse y saber que un día más no estarás. No vendrás. No podremos hacer planes, ni perdernos juntos por ahí. 

Tus "ya sabes que esto es muy difícil" hacen que pierda la esperanza de que lo que imaginamos se haga realidad. Quizás no hay suficientes motivos por los que arriesgar, pero te juro que si pudiera mirarte a los ojos y darte motivos por los que arriesgar lo haría, pero tus putos ojos quitan la respiración y el sentido. Ojalá pudiera explicarte todo lo que se me pasa por la cabeza cuando tengo noticias tuyas. Ojalá. Esa palabra que guarda todas nuestras ilusiones, todas nuestras esperanzas, todos nuestros deseos. Ese ojalá que se quedará en eso en una simple palabra con miles de ganas. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Un sinsentido.

Dime, ¿qué pasará cuando ella se vuelva a ir? ¿Volverás a mi? Vienes y te vas. Lluvia constante y de vez en cuando un rayo de sol difuminado entre tanto gris. Así es esto. Ojalá me canse de ti, deje de depender de ti. Ojalá desaparezcas o desaparezca. Ojalá se te borre esa maldita sonrisa de la boca que me trae de cabeza. Ojalá volver a ese puto día que te conocí. Ojalá. Y así día a tras día maldiciendo esto, maldiciéndote, maldiciéndome, maldiciéndonos.
Los domingos me dominan, me destrozan la moral, el ánimo y el ego. Los domingos y tú. Antes me los hacias faciles, ahora me los complicas y pensan más. Vivo de mis 'ojalá', de mis ganas de que desaparezcas. Ilusa de qué esta mierda desaparezca algún día.

domingo, 12 de mayo de 2013

Mirada fría.

No quedan puntos de apoyo. Nada ni nadie me ayuda a sostenerme en esta cuerda floja. En algún momento tendré que caer o aparecerás tú para salvarme. No se qué vendrá antes si la caída o que vuelvas. Sólo se que te echo de menos y que cada día se me hace más insoportable estar así, sin ti. Ya me avise de que enganchandome a ti solo iba a joderme la vida, sólo creo que cuando me dije eso todavía no sabía bien lo que provocabas y no era consciente de la puta adicción a la que me iba a someter. Ahora lo se y es una putada depender de alguien como tú, a la que el 99% de las cosas se la suda, un día me dice que estoy preciosa y al siguiente que me arregle más me ponga esos tacones que le gustan tanto. Eres imprevisible, no te entiendo y no entiendo como puedo soportarte. Nadie me llegó a explicar el tipo de persona que eras y así estoy jodida por una sonrisa y unos ojos con una mirada fría que congela pero a la vez me dan todo el calor que necesito. Es raro, como tú, como yo y eso me encanta.

domingo, 5 de mayo de 2013

Una noche más.

Una noche más te dedico el tiempo que no te mereces, unas líneas que deberían de haber dejado de ser tuyas hace mucho tiempo y no se si no quiero o no puedo dejar de hacerlo. Abrir esto y volver a llorarte aquí, a echarte de menos a escuchar toda la galería de música y estés presente en cada puta canción, en cada acorde, en cada palabra. En buscar desesperadamente noticias tuyas, dónde sea. Una noche más me maldigo por volver a pensarte, por volver a echarte las culpas de mi estado actual.

Entre canción y canción me dedico a pensar si algún día parare esta mierda que me ahoga, que me ahoga y me da la vida a la vez porque, tú, provocas ese efecto en mi. Me ahogas y me das la vida a la vez, es contradictorio y eso es lo que me mata. Pensar que sin ti estoy mal pero contigo estaría peor. Una noche más, llego a la misma conclusión. No me entiendo, no te entiendo y a ti te la suda entenderme o no.

martes, 23 de abril de 2013

Aunque no estés al final del túnel.

He vuelto al cuaderno de siempre. Donde empecé a escribirte el día que me di cuenta que me hacías sonreír pero me matabas por dentro.
Desde la primera sonrisa sabía que estaría jodida. ¿Y qué? Mi vida ha pasado a un segundo plano, sólo importas tú, tú y tú. Ya tendré tiempo de arrepentirme, de darme cuenta que echarme a perder y dedicarme a ti no fue tan buena idea. No quiero parar este tira y afloja de hacernos daño y sonreír a la vez. Quiero ver como sonríes aunque a mi se me esté rompiendo el mundo.

Son siempre las mismas preguntas, el mismo malestar, las ganas solo de ti.
Las ganas de que vengas y me saques de aquí, de esto, de algo que mi siquiera yo entiendo.
Ahora solo falta darme cuenta de que tu no vas a venir y tengo que salir de esta yo sola, aunque tu no estés al final del túnel.

domingo, 21 de abril de 2013

Quédate.

Me encierro en la absurda idea de que algún día te olvidaré. De que no pensaré en ti ni volveré a sonreír por ti, ni tampoco las pasaré putas cada noche. No sé si quiero verte marchar o necesito verte ir pero que te gires para ver como a pesar de tanta mierda, de tus idas y venidas sigo aquí, como el primer día, incluso más convencida de que te necesito, de que los días son puntos precipicios sin ti aunque en plena caída aparezcas de frente para salvarme. Una vez más. Ver como me salvas y te piras. Ojalá te des cuenta que me la sudan las caídas, las idas y las venidas, los tropiezos o las malas jugadas del destino. Si estás tu ahí para salvarnos de cada bache no quiero que te vayas. Quédate.

lunes, 8 de abril de 2013

Tus putas idas y venidas, mi cuerda floja.

Vienes. Vas. Vienes. Vas. Y así seguirás. He dejado de escribir en segunda persona, he de asumir que el problema es conmigo, conmigo y con tú estúpido juego que me tiene tan viciada.

Ni salir y beber hasta el coma me llena, ni pasarme la noche riéndome con mis amigas, siempre apareces tú. A todas horas, cada segundo del día y eso es una putada. Depender de ti, de si estás o no estás.

No estás nunca lo has estado pero yo te noto aquí. Los días los sobrellevo, pero las noches son imposibles. No imaginas la de veces que me he repetido con lágrimas en los ojos; 'te dije que te olvidaras de ese cabrón'.
Y me acuerdo de cuando me la sudabas, de cuando tu presencia me jodía y te miraba con cara de asco. Me decían 'deja de odiarle, te acabarás enamorando' y aquí estoy escribiéndote una vez más. He perdido la cuenta de las veces, de las horas y de todo lo que he perdido por ti. Aun así, a pesar de todo, de todo el daño, de todas las noches en vela, de todas las lágrimas y de todas las veces que me he propuesto olvidarte tengo una voz interna que no cesa y me dice: 'ojalá estuvieras aquí'.

miércoles, 3 de abril de 2013

¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué? Después de todo, ¿qué va a pasar? Ni lo sabéis ni supones que lo sabréis  Es así. Fin. Cada uno por su lado, esperando que algún día tonto uno de los dos necesite otra tarde juntos.

No sé tú pero ella, mientras os dais esta mierda de tiempo o lo perdéis. Seguirá levantándose cada mañana con la esperanza de tener un mensaje tuyo de buenos días, se pasará horas sentada en su pupitre y con un folio delante haciendo planes para el resto de vuestra vida. Llegará la hora del café y moverá la cucharilla con desgana mientras vé como no vienes y como tú café se enfría.

Una vez se lo dijiste, "nosotros somos como él café, caliente es puro placer pero cuando se enfría no es lo mismo", creo que nunca llegó a entender esa frase. Ni esa, ni muchas de las comparaciones que hacías sobre vuestra relación. No os entendíais y eso era lo bonito que cada vez que decía algo absurdo tú le mirabas y le sonreías. Aun así, con sus más y sus menos, sus idas y sus venidas y sus frases filosóficas sabías que no había nadie que entendiera mejor tu mirada, tu sonrisa o tus gestos.


miércoles, 20 de marzo de 2013

"La banda sonora de nuestra vida."

La música también te ahoga desde que se fue. Sigues a solas, con tus pensamientos. Buscando un motivo de por qué todo acabó. De fondo vuestra canción en modo repetición. No te cansas de  escucharla, es la banda sonora de todo lo que pasasteis, de cada sonrisa, cada caricia, cada lágrima y de esa impotencia y rabia acumulada de no poderle abrazar cuando le necesitabas. Como decía él era "la banda sonora de nuestra vida". Se precipitó al prometerte que seguiríais recorriendo parques y bancos. Te has dado cuenta que esa "banda sonora" de la que te habló no era eterna, la canción se acaba. Como cada cigarro que te fumas pensando en él, como la copa que se termina él, viendo tu sonrisa al final del vaso.

Los dos seguís escuchando esa canción creyendo que algún día desaparecerán los nudos de estómago y las ganas de salir corriendo a abrazaros. Y es que hay veces, que la canción se para antes de acabar y no vuelve a sonar.


viernes, 15 de marzo de 2013

Maldito efecto.

Es duro echar de menos. Ver como esa persona cada vez se aleja más y no te queda tiempo para gritarle que le necesitas. Lo diste todo o quizás no. Cada día te levantas con un nuevo pensamiento, una nueva esperanza de que las cosas volverán a ser como antes, pero no. Ahora sólo quedan los recuerdos, los escasos recuerdos que tenéis y con  los que sigues sonriendo y llorando a la vez.

No lo aprovechaste, cada segundo, cada sonrisa que te sacaba y que quedó en el olvido. Sabes que después de esto no volverás a ser la misma, ha habido muchos pero nadie te ha marcado así. Nadie se te ha grabado a fuego. La debilidad por él y por cada una de sus palabras se ha apoderado de ti y parece que de momento no se va a ir.

Fue el mejor y siempre lo va a ser, pese a todas nuestras diferencias, enfados y obstáculos que se nos interpongan. Jamás nadie causará ese maldito efecto que ha supuesto quererle. Tal vez el tiempo lo cure todo, pero siempre seguirá escociendo la herida; cuando te nombren, cuando vea tus fotos, cuando veas su número y necesites hablarle, ahí, sabrás que nunca se ha ido y nunca se va a ir de ti.

sábado, 2 de marzo de 2013

"¿Dónde encontrabas la felicidad?"

Párate a pensar y dime, ¿dónde encontrabas la felicidad? Si os bastaba un parque, un banco y su risa de fondo para definir la felicidad. Y ahora no te queda nada de eso. Confías en que volverá, pero no. Nada va a volver, su sonrisa ya no es tuya, ni el tacto de su piel ni esa colonia que siempre que quedabais le pedías que se echara.. Otros tiempos, otras épocas. "Todo pasa", te dijo.
Su puta frialdad en esos momentos te hicieron echar por tierra meses y meses de confianza. Le dejaste ahí en ese parque, en vuestro banco mientras te alejabas con el puto frío de enero con lágrimas en los ojos y sabiendo que la definición de felicidad que habías aprendido gracias a él no era la de verdad. Él se quedó pensando en su "nueva etapa" queriendo olvidar el color de tus ojos, tus dedos paseando por su cuello y la curva de tu sonrisa cada vez que lo mirabas.

jueves, 28 de febrero de 2013

Necesario.

Laura independencia que tienes a esa persona supera a cualquier otro vicio que se pueda tener. Su voz, sus ojos, su sonrisa y hasta cuando se ilumina la luz de su conversación es ya necesario. Jamás confiaste del todo en esto. Ni siquiera crees que ahora lo hagas, pero has asumido que no puedes estar sin él. Has conseguido quererle como a ninguno. Eso tiene de especial que absolutamente ninguno lo ha conseguido. Te ha hecho sonreír a través de una pantalla, también llorar. Todo esto después de unos cuantos meses sigue intacto. Después de muchos meses y miles de tropiezos, de despedidas.. Después de todo te tumbas en tu cama, miras al techo y piensas: 'Es jodidamente increíble'. Por mucho que duela, por mucho que estés mal sabes que darías lo que fuera por irle a dar un abrazo.
Saber que el día que estés entre sus brazos serás la persona más feliz del mundo, no querrás separarte ni un puto segundo de él. Todo lo que quieres lo tienes allí, con él.

viernes, 22 de febrero de 2013

En las últimas.

Últimamente todas mis frases, todo lo que digo, todo lo que escribo va con un 'no sé' detrás. Poco tiempo, muchos cambios. Cambios o putadas, llámalo como quieras. Le intento encontrar una solución y lo único que encuentro es el techo de mi habitación. Sin respuesta. 

Tengo un nudo en la garganta, con una mezcla de orgullo, indiferencia y miedo que nadie logra deshacer. Nada ni nadie. Deje de confiar en esas palabras vacías, llenas de hipocresía que solo me llevaban a sonreír de manera fría y falsa. 

Llevo pensando bastante tiempo que estoy en las últimas, que he sobrepasado el límite. No sé, igual, con suerte salgo de esta. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pozos sin fondo.

A día de hoy nada ayuda, ni siquiera escribir esto, pero tienes que plasmarlo en algún sitio para que al menos parezca que alguien te entiende, aunque no lo harán porque cada vez que preguntan el por qué de tu mirada triste contestas con un "no merece la pena, no lo vas a entender".

En esos momentos te dan ganas de darte de hostias porque sabes que necesitas a alguien pero te has ocultado en la imagen de una persona fría, que finge que todo le va bien y no cuentas nada a nadie. Te conformas con un folio que al menos no habla y te "escucha". Crees que esto algún día se acabará, que volverás tú, la que adoraba estar con sus amigos, la que pasaba horas y horas riéndose sin motivo y que saldrás adelante sola. Pero te das cuenta de que eso no va a volver, que las cosas han cambiado. Los de siempre ya no están o eres tú la que no está, la que se ha metido en un pozo sin fondo. No lo sabes, te da igual (o no), el caso es que ya solo te refugias en un cuaderno que un día se quedará sin hojas.

viernes, 1 de febrero de 2013

Sola en medio de tanta gente.

Los "deja de llorar y sonríe", los  "olvídale, hay más tíos". Está claro claro que quien te dice eso no tiene ni puta idea, no le conoce, no conoce tu sonrisa de retrasada cuando hablas con él, no sabe que cada día mueres un poquito más por no verle sonreír todas las mañanas.

Hay veces que se necesita un "llora, que te entiendo", que las palabras bonitas no siempre ayudan. Y que los que una vez te prometieron estar ahí aunque estuvieses en un pozo sin fondo, no se dignan a preguntarte el por qué de tus ojos rojos. Porque se la sudas, aunque alguna vez te prometieron su amistad eterna no están. Te ves sola, en medio de tanta gente y llorando por dentro.

jueves, 31 de enero de 2013

Dejar de vivir para sobrevivir.

Ese puto intento de cambio que no consigues, cada día todo cuesta más. No encuentras sentido de nada, nadie lo entiende, tú tampoco lo haces y no sabes que piensas. En tu cabeza solo ruido mezclado con música y.. Aparece su sonrisa, si, la que te jode pero te hace ver una pequeña luz al final del túnel.

No dejas de repetirte "yo antes no era así", pero las cosas cambian y las personas también. No sabes si eso es bueno o malo, no te sientes bien contigo misma pero eso es lo de menos. Ahora te pasas los días buscando momentos en los que olvidarte de que ya no eres feliz, no buscas ser feliz, buscas olvidarte de que cada día dejas de vivir un poco para ir sobreviviendo.

miércoles, 23 de enero de 2013

Ni el cómo, ni el dónde.

No te interesa ni el como ni el donde. Te interesas el. La gente habla y no tienen ni puta idea o igual tienen más idea de la que pensáis. Al caso, estás jodida todo está en tu contra y lo peor es que cada día tienes una independencia mayor a el. Matarías por pasarte los atardeceres de su mano por Madrid. Pero ya ves, el allí, tú aquí. El destino sabe demasiado.

viernes, 18 de enero de 2013

Dependencia.

Sentirse en la mierda como rutina. Te levantas, te miras al espejo y a los ojos hinchados se le han sumado unas ojeras imborrables. Piensas: (Como me has hecho caer en la mierda cabrón), aun así sabiendo lo mal que lo pasas cojes el móvil y le mandas un Whatsapp de "buenos días".

Vuelves a entrar en su juego, anoche entre cigarro y cigarro te juraste que no volverías a hablarle y que le sacarías de tu vida para siempre. Pero ya ves, estás como una gilipollas sonriéndole a la pantalla del móvil por su "buenos días tonta".

De sobra sabes que tarde o temprano te desilusionarás y volverás a tener celos por todo, sentirás ese puto nudo en el estómago y volverán los temblores y la impotencia, otra vez.

Tienes que salir de ese círculo vicioso como sea, pero sabes que estás perdida y enganchada a él, que necesitas de sus palabras para afrontar el día a día. Y qué esa puta dependencia a el está pudiendo contigo.