Los dos seguís escuchando esa canción creyendo que algún día desaparecerán los nudos de estómago y las ganas de salir corriendo a abrazaros. Y es que hay veces, que la canción se para antes de acabar y no vuelve a sonar.
miércoles, 20 de marzo de 2013
"La banda sonora de nuestra vida."
La música también te ahoga desde que se fue. Sigues a solas, con tus pensamientos. Buscando un motivo de por qué todo acabó. De fondo vuestra canción en modo repetición. No te cansas de escucharla, es la banda sonora de todo lo que pasasteis, de cada sonrisa, cada caricia, cada lágrima y de esa impotencia y rabia acumulada de no poderle abrazar cuando le necesitabas. Como decía él era "la banda sonora de nuestra vida". Se precipitó al prometerte que seguiríais recorriendo parques y bancos. Te has dado cuenta que esa "banda sonora" de la que te habló no era eterna, la canción se acaba. Como cada cigarro que te fumas pensando en él, como la copa que se termina él, viendo tu sonrisa al final del vaso.
Los dos seguís escuchando esa canción creyendo que algún día desaparecerán los nudos de estómago y las ganas de salir corriendo a abrazaros. Y es que hay veces, que la canción se para antes de acabar y no vuelve a sonar.
Los dos seguís escuchando esa canción creyendo que algún día desaparecerán los nudos de estómago y las ganas de salir corriendo a abrazaros. Y es que hay veces, que la canción se para antes de acabar y no vuelve a sonar.
viernes, 15 de marzo de 2013
Maldito efecto.
Es duro echar de menos. Ver como esa persona cada vez se aleja más y no te queda tiempo para gritarle que le necesitas. Lo diste todo o quizás no. Cada día te levantas con un nuevo pensamiento, una nueva esperanza de que las cosas volverán a ser como antes, pero no. Ahora sólo quedan los recuerdos, los escasos recuerdos que tenéis y con los que sigues sonriendo y llorando a la vez.
No lo aprovechaste, cada segundo, cada sonrisa que te sacaba y que quedó en el olvido. Sabes que después de esto no volverás a ser la misma, ha habido muchos pero nadie te ha marcado así. Nadie se te ha grabado a fuego. La debilidad por él y por cada una de sus palabras se ha apoderado de ti y parece que de momento no se va a ir.
Fue el mejor y siempre lo va a ser, pese a todas nuestras diferencias, enfados y obstáculos que se nos interpongan. Jamás nadie causará ese maldito efecto que ha supuesto quererle. Tal vez el tiempo lo cure todo, pero siempre seguirá escociendo la herida; cuando te nombren, cuando vea tus fotos, cuando veas su número y necesites hablarle, ahí, sabrás que nunca se ha ido y nunca se va a ir de ti.
No lo aprovechaste, cada segundo, cada sonrisa que te sacaba y que quedó en el olvido. Sabes que después de esto no volverás a ser la misma, ha habido muchos pero nadie te ha marcado así. Nadie se te ha grabado a fuego. La debilidad por él y por cada una de sus palabras se ha apoderado de ti y parece que de momento no se va a ir.
Fue el mejor y siempre lo va a ser, pese a todas nuestras diferencias, enfados y obstáculos que se nos interpongan. Jamás nadie causará ese maldito efecto que ha supuesto quererle. Tal vez el tiempo lo cure todo, pero siempre seguirá escociendo la herida; cuando te nombren, cuando vea tus fotos, cuando veas su número y necesites hablarle, ahí, sabrás que nunca se ha ido y nunca se va a ir de ti.
sábado, 2 de marzo de 2013
"¿Dónde encontrabas la felicidad?"
Párate a pensar y dime, ¿dónde encontrabas la felicidad? Si os bastaba un parque, un banco y su risa de fondo para definir la felicidad. Y ahora no te queda nada de eso. Confías en que volverá, pero no. Nada va a volver, su sonrisa ya no es tuya, ni el tacto de su piel ni esa colonia que siempre que quedabais le pedías que se echara.. Otros tiempos, otras épocas. "Todo pasa", te dijo.
Su puta frialdad en esos momentos te hicieron echar por tierra meses y meses de confianza. Le dejaste ahí en ese parque, en vuestro banco mientras te alejabas con el puto frío de enero con lágrimas en los ojos y sabiendo que la definición de felicidad que habías aprendido gracias a él no era la de verdad. Él se quedó pensando en su "nueva etapa" queriendo olvidar el color de tus ojos, tus dedos paseando por su cuello y la curva de tu sonrisa cada vez que lo mirabas.
Su puta frialdad en esos momentos te hicieron echar por tierra meses y meses de confianza. Le dejaste ahí en ese parque, en vuestro banco mientras te alejabas con el puto frío de enero con lágrimas en los ojos y sabiendo que la definición de felicidad que habías aprendido gracias a él no era la de verdad. Él se quedó pensando en su "nueva etapa" queriendo olvidar el color de tus ojos, tus dedos paseando por su cuello y la curva de tu sonrisa cada vez que lo mirabas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)