Querida abuela, aunque se que no leerás esto te escribo para darte las gracias. Las gracias por estos casi 17 años que he compartido contigo, por abrirme las puertas de tu casa siempre, por todas esas mañanas de verano cuando te pisaba el sofá y te enfadabas.
Ahora que la enfermedad te esta consumiendo quiero que sepas que a parte de mi abuela ha sido la mejor consejera del mundo, te agradezco cada palabra de ánimo, de ayuda incluso agradezco tus broncas. Quiero que sepas que aunque te vayas no olvidaré nuestras tardes de compras, las meriendas en tu casa, ni tus abrazos, ni cuando te pintabas los labios me dabas un beso y me dejabas toda la marca, ni, por supuesto, las paellas de los domingos.
Ni por todo el oro del mundo te hubiese cambiado, y que ahora por mucho que todos me dicen que asuma que pronto te vas no me hago a la idea de que haya un día que entre a tu casa y no estés ahí esperándome para decirme "lo poco que comes y lo alta que estas", se que te he fallado en muchas ocasiones y que como nieta no he sido la mejor solo espero que cuando de vayas de este mundo, a otro mejor espero, que me veas creciendo, como me formo como persona tal y como tu me enseñaste.
Gracias por todo, abuela. Te quiere tu nieta Ana.
viernes, 28 de junio de 2013
martes, 25 de junio de 2013
(..Guarda todas nuestras ganas.)
Duele despertarse y saber que un día más no estarás. No vendrás. No podremos hacer planes, ni perdernos juntos por ahí.
Tus "ya sabes que esto es muy difícil" hacen que pierda la esperanza de que lo que imaginamos se haga realidad. Quizás no hay suficientes motivos por los que arriesgar, pero te juro que si pudiera mirarte a los ojos y darte motivos por los que arriesgar lo haría, pero tus putos ojos quitan la respiración y el sentido. Ojalá pudiera explicarte todo lo que se me pasa por la cabeza cuando tengo noticias tuyas. Ojalá. Esa palabra que guarda todas nuestras ilusiones, todas nuestras esperanzas, todos nuestros deseos. Ese ojalá que se quedará en eso en una simple palabra con miles de ganas.
domingo, 26 de mayo de 2013
Un sinsentido.
Dime, ¿qué pasará cuando ella se vuelva a ir? ¿Volverás a mi? Vienes y te vas. Lluvia constante y de vez en cuando un rayo de sol difuminado entre tanto gris. Así es esto. Ojalá me canse de ti, deje de depender de ti. Ojalá desaparezcas o desaparezca. Ojalá se te borre esa maldita sonrisa de la boca que me trae de cabeza. Ojalá volver a ese puto día que te conocí. Ojalá. Y así día a tras día maldiciendo esto, maldiciéndote, maldiciéndome, maldiciéndonos.
Los domingos me dominan, me destrozan la moral, el ánimo y el ego. Los domingos y tú. Antes me los hacias faciles, ahora me los complicas y pensan más. Vivo de mis 'ojalá', de mis ganas de que desaparezcas. Ilusa de qué esta mierda desaparezca algún día.
Los domingos me dominan, me destrozan la moral, el ánimo y el ego. Los domingos y tú. Antes me los hacias faciles, ahora me los complicas y pensan más. Vivo de mis 'ojalá', de mis ganas de que desaparezcas. Ilusa de qué esta mierda desaparezca algún día.
domingo, 12 de mayo de 2013
Mirada fría.
No quedan puntos de apoyo. Nada ni nadie me ayuda a sostenerme en esta cuerda floja. En algún momento tendré que caer o aparecerás tú para salvarme. No se qué vendrá antes si la caída o que vuelvas. Sólo se que te echo de menos y que cada día se me hace más insoportable estar así, sin ti. Ya me avise de que enganchandome a ti solo iba a joderme la vida, sólo creo que cuando me dije eso todavía no sabía bien lo que provocabas y no era consciente de la puta adicción a la que me iba a someter. Ahora lo se y es una putada depender de alguien como tú, a la que el 99% de las cosas se la suda, un día me dice que estoy preciosa y al siguiente que me arregle más me ponga esos tacones que le gustan tanto. Eres imprevisible, no te entiendo y no entiendo como puedo soportarte. Nadie me llegó a explicar el tipo de persona que eras y así estoy jodida por una sonrisa y unos ojos con una mirada fría que congela pero a la vez me dan todo el calor que necesito. Es raro, como tú, como yo y eso me encanta.
domingo, 5 de mayo de 2013
Una noche más.
Una noche más te dedico el tiempo que no te mereces, unas líneas que deberían de haber dejado de ser tuyas hace mucho tiempo y no se si no quiero o no puedo dejar de hacerlo. Abrir esto y volver a llorarte aquí, a echarte de menos a escuchar toda la galería de música y estés presente en cada puta canción, en cada acorde, en cada palabra. En buscar desesperadamente noticias tuyas, dónde sea. Una noche más me maldigo por volver a pensarte, por volver a echarte las culpas de mi estado actual.
Entre canción y canción me dedico a pensar si algún día parare esta mierda que me ahoga, que me ahoga y me da la vida a la vez porque, tú, provocas ese efecto en mi. Me ahogas y me das la vida a la vez, es contradictorio y eso es lo que me mata. Pensar que sin ti estoy mal pero contigo estaría peor. Una noche más, llego a la misma conclusión. No me entiendo, no te entiendo y a ti te la suda entenderme o no.
Entre canción y canción me dedico a pensar si algún día parare esta mierda que me ahoga, que me ahoga y me da la vida a la vez porque, tú, provocas ese efecto en mi. Me ahogas y me das la vida a la vez, es contradictorio y eso es lo que me mata. Pensar que sin ti estoy mal pero contigo estaría peor. Una noche más, llego a la misma conclusión. No me entiendo, no te entiendo y a ti te la suda entenderme o no.
martes, 23 de abril de 2013
Aunque no estés al final del túnel.
He vuelto al cuaderno de siempre. Donde empecé a escribirte el día que me di cuenta que me hacías sonreír pero me matabas por dentro.
Desde la primera sonrisa sabía que estaría jodida. ¿Y qué? Mi vida ha pasado a un segundo plano, sólo importas tú, tú y tú. Ya tendré tiempo de arrepentirme, de darme cuenta que echarme a perder y dedicarme a ti no fue tan buena idea. No quiero parar este tira y afloja de hacernos daño y sonreír a la vez. Quiero ver como sonríes aunque a mi se me esté rompiendo el mundo.
Son siempre las mismas preguntas, el mismo malestar, las ganas solo de ti.
Las ganas de que vengas y me saques de aquí, de esto, de algo que mi siquiera yo entiendo.
Ahora solo falta darme cuenta de que tu no vas a venir y tengo que salir de esta yo sola, aunque tu no estés al final del túnel.
Desde la primera sonrisa sabía que estaría jodida. ¿Y qué? Mi vida ha pasado a un segundo plano, sólo importas tú, tú y tú. Ya tendré tiempo de arrepentirme, de darme cuenta que echarme a perder y dedicarme a ti no fue tan buena idea. No quiero parar este tira y afloja de hacernos daño y sonreír a la vez. Quiero ver como sonríes aunque a mi se me esté rompiendo el mundo.
Son siempre las mismas preguntas, el mismo malestar, las ganas solo de ti.
Las ganas de que vengas y me saques de aquí, de esto, de algo que mi siquiera yo entiendo.
Ahora solo falta darme cuenta de que tu no vas a venir y tengo que salir de esta yo sola, aunque tu no estés al final del túnel.
domingo, 21 de abril de 2013
Quédate.
Me encierro en la absurda idea de que algún día te olvidaré. De que no pensaré en ti ni volveré a sonreír por ti, ni tampoco las pasaré putas cada noche. No sé si quiero verte marchar o necesito verte ir pero que te gires para ver como a pesar de tanta mierda, de tus idas y venidas sigo aquí, como el primer día, incluso más convencida de que te necesito, de que los días son puntos precipicios sin ti aunque en plena caída aparezcas de frente para salvarme. Una vez más. Ver como me salvas y te piras. Ojalá te des cuenta que me la sudan las caídas, las idas y las venidas, los tropiezos o las malas jugadas del destino. Si estás tu ahí para salvarnos de cada bache no quiero que te vayas. Quédate.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)