Necesitarte y odiarte. Es algo complicado esto.
Hay días en los que me muero por verte y otros en los que cuanto menos sepa de ti mejor. Supongo que eres tu que descolocas todo lo que tocas. Como a mí.
Te encanta eso, descolocarme, tenerme ahí para ti. No lo entiendo. No hay sentido.
Cada vez que escribo todo tiene menos sentido. Vuelvo a escribir y tiene menos sentido aun.
Ya hace bastante que nada en mi vida tiene sentido, salgo de fiesta a reírme y a pasarlo bien y acabo llorando en una acera con cualquier amiga, pensando en lo jodido que esta todo y contando lo que echo de menos el pasado.
Esta claro que algo hice mal para que ahora este todo así, quizás tendría que haberte echado de mi vida antes o quizás tendría que haber cogido un tren contigo a salvar lo nuestro.
¿Lo nuestro? ¿Que nuestro? Suena bonito, eh, "nosotros", de vez en cuando lo digo en alto y suena tan irónico que hasta me río.
Joder, como nos dejamos, nos dejamos así, sin más. Nos dejamos rotos y echos mierda, no sé por qué, pero tampoco quiero saberlo.
Me apetece verte, sentarnos en un banco, con un cigarro y que me dejes hablar. Contarte todo así, sin sentido.
Quién sabe, igual, mientras me escucharas hablar, con mis ironías y mis sarcasmos acabarías entendiendo que me matas pero me haces fuerte. No sé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario