domingo, 27 de abril de 2014

Domingos contigo o sin ti

Ya no hay domingos malos y un poco menos malos.
Ahora hay domingos contigo o sin ti.

Quién me diría a mi que llegaría a escribir feliz. O al menos intentarlo.
Porque tengo algo o alguien que ha conseguido llenar mi vacío con el suyo, y perdonadme si me equivoco, pero dudo que haya algo más bonito que eso.

Que sí que mi guerra y mi invierno interno siguen persiguiéndome muchas noches y muchos días grises pero que tengo con quien compartirlos. Tengo con quién reírme de mis lágrimas del pasado y tengo con quién compartir cafés que sólo fueron simples promesas del pasado.
Es posible que incluso cuando me mire al espejo despeinada y con restos del maquillaje de la noche pasada me vea guapa.

No sé, es de esas personas que te hace ver todo ese caos de otra manera.
Lo reconozco, las cosquillas y las sonrisas a mitad de los besos ayudan a olvidar. 
Y las llamadas a las tres de la mañana y que todo lo cotidiano tenga un poco de su magia.

Y sí, también reconozco que un clavo no saca otro clavo y qué también echo de menos el invierno de unos ojos que ya no me recuerdan. 

Pero él se gana el cielo, ese que me regala cada día sin darse cuenta, y no lo cambio por nada. 

2 comentarios:

  1. Me alegro de que hayas encontrado esa pizca de felicidad dentro del caos interno que muy bien describes.

    Sigue escribiendo así, desde hoy tienes una fiel lectora ;)

    Te dejo mi blog. si te animas, pasate. http://somethingdiferentestela.blogspot.com.es/

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