Dime, ¿qué pasará cuando ella se vuelva a ir? ¿Volverás a mi? Vienes y te vas. Lluvia constante y de vez en cuando un rayo de sol difuminado entre tanto gris. Así es esto. Ojalá me canse de ti, deje de depender de ti. Ojalá desaparezcas o desaparezca. Ojalá se te borre esa maldita sonrisa de la boca que me trae de cabeza. Ojalá volver a ese puto día que te conocí. Ojalá. Y así día a tras día maldiciendo esto, maldiciéndote, maldiciéndome, maldiciéndonos.
Los domingos me dominan, me destrozan la moral, el ánimo y el ego. Los domingos y tú. Antes me los hacias faciles, ahora me los complicas y pensan más. Vivo de mis 'ojalá', de mis ganas de que desaparezcas. Ilusa de qué esta mierda desaparezca algún día.
domingo, 26 de mayo de 2013
domingo, 12 de mayo de 2013
Mirada fría.
No quedan puntos de apoyo. Nada ni nadie me ayuda a sostenerme en esta cuerda floja. En algún momento tendré que caer o aparecerás tú para salvarme. No se qué vendrá antes si la caída o que vuelvas. Sólo se que te echo de menos y que cada día se me hace más insoportable estar así, sin ti. Ya me avise de que enganchandome a ti solo iba a joderme la vida, sólo creo que cuando me dije eso todavía no sabía bien lo que provocabas y no era consciente de la puta adicción a la que me iba a someter. Ahora lo se y es una putada depender de alguien como tú, a la que el 99% de las cosas se la suda, un día me dice que estoy preciosa y al siguiente que me arregle más me ponga esos tacones que le gustan tanto. Eres imprevisible, no te entiendo y no entiendo como puedo soportarte. Nadie me llegó a explicar el tipo de persona que eras y así estoy jodida por una sonrisa y unos ojos con una mirada fría que congela pero a la vez me dan todo el calor que necesito. Es raro, como tú, como yo y eso me encanta.
domingo, 5 de mayo de 2013
Una noche más.
Una noche más te dedico el tiempo que no te mereces, unas líneas que deberían de haber dejado de ser tuyas hace mucho tiempo y no se si no quiero o no puedo dejar de hacerlo. Abrir esto y volver a llorarte aquí, a echarte de menos a escuchar toda la galería de música y estés presente en cada puta canción, en cada acorde, en cada palabra. En buscar desesperadamente noticias tuyas, dónde sea. Una noche más me maldigo por volver a pensarte, por volver a echarte las culpas de mi estado actual.
Entre canción y canción me dedico a pensar si algún día parare esta mierda que me ahoga, que me ahoga y me da la vida a la vez porque, tú, provocas ese efecto en mi. Me ahogas y me das la vida a la vez, es contradictorio y eso es lo que me mata. Pensar que sin ti estoy mal pero contigo estaría peor. Una noche más, llego a la misma conclusión. No me entiendo, no te entiendo y a ti te la suda entenderme o no.
Entre canción y canción me dedico a pensar si algún día parare esta mierda que me ahoga, que me ahoga y me da la vida a la vez porque, tú, provocas ese efecto en mi. Me ahogas y me das la vida a la vez, es contradictorio y eso es lo que me mata. Pensar que sin ti estoy mal pero contigo estaría peor. Una noche más, llego a la misma conclusión. No me entiendo, no te entiendo y a ti te la suda entenderme o no.
martes, 23 de abril de 2013
Aunque no estés al final del túnel.
He vuelto al cuaderno de siempre. Donde empecé a escribirte el día que me di cuenta que me hacías sonreír pero me matabas por dentro.
Desde la primera sonrisa sabía que estaría jodida. ¿Y qué? Mi vida ha pasado a un segundo plano, sólo importas tú, tú y tú. Ya tendré tiempo de arrepentirme, de darme cuenta que echarme a perder y dedicarme a ti no fue tan buena idea. No quiero parar este tira y afloja de hacernos daño y sonreír a la vez. Quiero ver como sonríes aunque a mi se me esté rompiendo el mundo.
Son siempre las mismas preguntas, el mismo malestar, las ganas solo de ti.
Las ganas de que vengas y me saques de aquí, de esto, de algo que mi siquiera yo entiendo.
Ahora solo falta darme cuenta de que tu no vas a venir y tengo que salir de esta yo sola, aunque tu no estés al final del túnel.
Desde la primera sonrisa sabía que estaría jodida. ¿Y qué? Mi vida ha pasado a un segundo plano, sólo importas tú, tú y tú. Ya tendré tiempo de arrepentirme, de darme cuenta que echarme a perder y dedicarme a ti no fue tan buena idea. No quiero parar este tira y afloja de hacernos daño y sonreír a la vez. Quiero ver como sonríes aunque a mi se me esté rompiendo el mundo.
Son siempre las mismas preguntas, el mismo malestar, las ganas solo de ti.
Las ganas de que vengas y me saques de aquí, de esto, de algo que mi siquiera yo entiendo.
Ahora solo falta darme cuenta de que tu no vas a venir y tengo que salir de esta yo sola, aunque tu no estés al final del túnel.
domingo, 21 de abril de 2013
Quédate.
Me encierro en la absurda idea de que algún día te olvidaré. De que no pensaré en ti ni volveré a sonreír por ti, ni tampoco las pasaré putas cada noche. No sé si quiero verte marchar o necesito verte ir pero que te gires para ver como a pesar de tanta mierda, de tus idas y venidas sigo aquí, como el primer día, incluso más convencida de que te necesito, de que los días son puntos precipicios sin ti aunque en plena caída aparezcas de frente para salvarme. Una vez más. Ver como me salvas y te piras. Ojalá te des cuenta que me la sudan las caídas, las idas y las venidas, los tropiezos o las malas jugadas del destino. Si estás tu ahí para salvarnos de cada bache no quiero que te vayas. Quédate.
lunes, 8 de abril de 2013
Tus putas idas y venidas, mi cuerda floja.
Vienes. Vas. Vienes. Vas. Y así seguirás. He dejado de escribir en segunda persona, he de asumir que el problema es conmigo, conmigo y con tú estúpido juego que me tiene tan viciada.
Ni salir y beber hasta el coma me llena, ni pasarme la noche riéndome con mis amigas, siempre apareces tú. A todas horas, cada segundo del día y eso es una putada. Depender de ti, de si estás o no estás.
No estás nunca lo has estado pero yo te noto aquí. Los días los sobrellevo, pero las noches son imposibles. No imaginas la de veces que me he repetido con lágrimas en los ojos; 'te dije que te olvidaras de ese cabrón'.
Y me acuerdo de cuando me la sudabas, de cuando tu presencia me jodía y te miraba con cara de asco. Me decían 'deja de odiarle, te acabarás enamorando' y aquí estoy escribiéndote una vez más. He perdido la cuenta de las veces, de las horas y de todo lo que he perdido por ti. Aun así, a pesar de todo, de todo el daño, de todas las noches en vela, de todas las lágrimas y de todas las veces que me he propuesto olvidarte tengo una voz interna que no cesa y me dice: 'ojalá estuvieras aquí'.
Ni salir y beber hasta el coma me llena, ni pasarme la noche riéndome con mis amigas, siempre apareces tú. A todas horas, cada segundo del día y eso es una putada. Depender de ti, de si estás o no estás.
No estás nunca lo has estado pero yo te noto aquí. Los días los sobrellevo, pero las noches son imposibles. No imaginas la de veces que me he repetido con lágrimas en los ojos; 'te dije que te olvidaras de ese cabrón'.
Y me acuerdo de cuando me la sudabas, de cuando tu presencia me jodía y te miraba con cara de asco. Me decían 'deja de odiarle, te acabarás enamorando' y aquí estoy escribiéndote una vez más. He perdido la cuenta de las veces, de las horas y de todo lo que he perdido por ti. Aun así, a pesar de todo, de todo el daño, de todas las noches en vela, de todas las lágrimas y de todas las veces que me he propuesto olvidarte tengo una voz interna que no cesa y me dice: 'ojalá estuvieras aquí'.
miércoles, 3 de abril de 2013
¿Y ahora qué?
¿Y ahora qué? Después de todo, ¿qué va a pasar? Ni lo sabéis ni supones que lo sabréis Es así. Fin. Cada uno por su lado, esperando que algún día tonto uno de los dos necesite otra tarde juntos.
No sé tú pero ella, mientras os dais esta mierda de tiempo o lo perdéis. Seguirá levantándose cada mañana con la esperanza de tener un mensaje tuyo de buenos días, se pasará horas sentada en su pupitre y con un folio delante haciendo planes para el resto de vuestra vida. Llegará la hora del café y moverá la cucharilla con desgana mientras vé como no vienes y como tú café se enfría.
Una vez se lo dijiste, "nosotros somos como él café, caliente es puro placer pero cuando se enfría no es lo mismo", creo que nunca llegó a entender esa frase. Ni esa, ni muchas de las comparaciones que hacías sobre vuestra relación. No os entendíais y eso era lo bonito que cada vez que decía algo absurdo tú le mirabas y le sonreías. Aun así, con sus más y sus menos, sus idas y sus venidas y sus frases filosóficas sabías que no había nadie que entendiera mejor tu mirada, tu sonrisa o tus gestos.
No sé tú pero ella, mientras os dais esta mierda de tiempo o lo perdéis. Seguirá levantándose cada mañana con la esperanza de tener un mensaje tuyo de buenos días, se pasará horas sentada en su pupitre y con un folio delante haciendo planes para el resto de vuestra vida. Llegará la hora del café y moverá la cucharilla con desgana mientras vé como no vienes y como tú café se enfría.
Una vez se lo dijiste, "nosotros somos como él café, caliente es puro placer pero cuando se enfría no es lo mismo", creo que nunca llegó a entender esa frase. Ni esa, ni muchas de las comparaciones que hacías sobre vuestra relación. No os entendíais y eso era lo bonito que cada vez que decía algo absurdo tú le mirabas y le sonreías. Aun así, con sus más y sus menos, sus idas y sus venidas y sus frases filosóficas sabías que no había nadie que entendiera mejor tu mirada, tu sonrisa o tus gestos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)